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La voluntariedad de la Responsabilidad Social Corporativa está desapareciendo

21/09/2018

La falta de transparencia, las actitudes poco éticas o la insensibilidad con las necesidades del entorno son ya conductas que pueden salir muy caras. El "a ver si no me pillan" es cada vez más complicado de mantener. Por tanto, la voluntariedad de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) está desapareciendo, y empieza a ser una obligación. Más allá de la convulsión social, política o económica que genera la falta de valores, está la esperanza de una sociedad mejor en la que empresas, instituciones y personas sean éticas sin fisuras. Pero para que de verdad funcione hay que organizarse y distribuir los esfuerzos con propósitos sociales coherentes: ese es el reto de la RSC ahora.

Esto quiere decir que la ética ya no se presupone, hay que currársela, y que ser ético no es ya tampoco una opción para diferenciarse, ni como persona ni como empresa, porque no serlo simplemente ya no es una opción.

El propósito social, en el marco de la RSC empresarial, es esa necesidad del entorno cuya solución una empresa decide incluir en sus objetivos de negocio. Y definido como objetivo de negocio no debería invitarnos a pensar en acciones altruistas o desinteresadas, porque entonces ya no sería un propósito social coherente que sirva a la empresa para lo que tiene que servirle: vender más y mejor.

El primer criterio para tener un propósito social sólido que consiga ese objetivo estrella de cualquier empresa, es adoptar uno útil, esto es, que de verdad sea necesario en su entorno. El segundo criterio para hacerlo funcionar es enfocarlo como lo hemos definido, como un objetivo más del negocio, con metas propias y planes de acción, y del que rendir cuentas periódicamente.

Esos dos criterios le dan al propósito social la coherencia suficiente para impactar de forma positiva en la cuenta de resultados, y así sí que se expandirán como una oportunidad rentable para todas las empresas que quieran demostrar su ética y mucho más.


(Fuente: Huelva Información)

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© Cátedra Prevención y Responsabilidad Social corporativa 2011. Actualizada el 23/12/2017
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