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Editorial

La auditoría de certificación OHSAS 18001

D. Agustín Sánchez-Toledo Ledesma

Gerente de Seguridad y Salud en el Trabajo de AENOR

A punto ya de alcanzar los 15 años de la publicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales 31/95 y envueltos en un mar de dudas ante la respuesta del sector a los cambios legislativos, nos encontramos con un aspecto de la Ley poco desarrollado y poco o nada entendido que son las auditorías de prevención de riesgos laborales.
La auditoría de prevención nació como una obligación impuesta por la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (art. 30.6) y desarrollada en el capítulo V del Reglamento de los Servicios de Prevención. De todos los aspectos establecidos en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales el menos desarrollado y más interpretable siempre ha sido el de la auditoría. Desde un punto de vista crítico se puede decir que para los legisladores, la redacción de Ley y Reglamento (en lo que respecta al campo de la auditoría) y de sus posteriores modificaciones, no ha sido uno de los campos tratado con profundidad y no han profundizado en los aspectos más conflictivos.
El artículo 30 del Reglamento de los Servicios de Prevención define la auditoría como instrumento de gestión que ha de incluir una evaluación sistemática, documentada y objetiva de la eficacia del sistema de prevención.
En los últimos años el crecimiento de la certificación en base al estándar OHSAS 18001 ha puesto de manifiesto la necesidad de armonizar las cuestiones relativas a las auditorías de prevención así como de aquellas organizaciones que se dedican a realizarlas.
Entre las características más destacables de todo tipo de auditoría de prevención y que no deberían olvidarse en un proceso de auditoría destacar las siguientes:
No es una inspección: La auditoría analiza el funcionamiento del sistema, por lo que dicho análisis no puede ser realizados de forma puntual, no se busca el cumplimiento o incumplimiento del sistema en un determinado momento, sino la eficacia del mismo a lo largo de un período de tiempo.
Es sistemática: Los resultados de una auditoría no se basan en el azar, son debidos a un análisis minucioso, ordenado y planificado, que permite un grado de fiabilidad muy elevado.
Es independiente: Es muy difícil que alguien involucrado en el cumplimiento de la totalidad o parte del sistema se pueda evaluar a sí mismo de forma objetiva.
Es objetiva: El resultado de la auditoría se basa en las denominadas evidencias objetivas. A través de éstas, el auditor avala sus conclusiones y no puede basarlas, en ningún caso, en apreciaciones subjetivas, suposiciones, etc.
Es periódica: Los sistemas de gestión se implantan en las organizaciones ante determinadas necesidades. Sin embargo, los cambios en los objetivos, en la organización, en los procesos, en las personas, etc. generan nuevas necesidades que convierten en ineficaces los sistemas implantados.
De igual manera, los sistemas, aún no existiendo cambios, pueden degradarse o perder su efectividad como consecuencia de la confianza que la empresa tiene en el buen funcionamiento de los mismos. La periodicidad de las auditorías tiende a impedir ese desajuste entre el sistema y la realidad.
No busca culpables: La auditoría busca, a través del análisis del pasado soluciones para el futuro. En ella se analizan los fallos del sistema, no de las personas que los cometieron, ya que, si éstos existieron fue porque el sistema se lo permitió o no funcionó adecuadamente.
El reglamento de los Servicios de Prevención, al igual que otras normas de calidad, medio ambiente, etc. ha definido la auditoría como instrumento de gestión, por lo que se debe entender y utilizar como tal. Lo cual hace que el principal destinatario de la auditoría sea el gestor de la empresa que, a través de sus resultados, podrá evaluar la bondad de la gestión en materia de prevención. No obstante, la auditoría de prevención ha generado otros destinatarios como administración, trabajadores, representantes de los trabajadores y en general la sociedad.
No debemos olvidar que la auditoría determina la eficacia de las acciones establecidas por una organización para alcanzar los objetivos en materia de prevención, detectando la necesidad de introducir mejora en sus actuaciones.
La auditoría es la herramienta de gestión que, bien utilizada, puede garantizar que se van a encontrar las causas reales de los problemas y que permite adoptar soluciones permanentes, previniendo así los accidentes.
La auditoría facilita el cumplimiento con la Legislación, la integración de la prevención en la empresa, avisos tempranos para impedir los accidentes, hechos para la toma de decisiones y oportunidades de mejora.

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© Cátedra Prevención y Responsabilidad Social corporativa 2011. Actualizada el 03/05/2020
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