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Editorial

Treinta años después de la entrada de España en la Unión Europea, el sector olivarero español ha sufrido una continua mecanización con el objetivo de reducir costes de producción para ser más competitivos. Indirectamente la mecanización ha producido con certeza una reducción de la exigencia física de las actividades propias del olivar, puesto que estas tareas han evolucionado al usarse maquinaria moderna como es la motosierra, la desbrozadora, la sopladora, la vareadora, vehículos ATV etc.

En España según el INSHT en 2014 se produjeron 6.374 accidentes en la agricultura por sobreesfuerzos, los cuales pueden originar trastornos musculoesqueléticos (TME), siendo estos alteraciones que sufren los músculos, articulaciones y tendones debido al desarrollo del trabajo. A pesar de la importante repercusión que tienen estos TME en la salud y el bienestar de los trabajadores de este sector, hoy día son pocos los empresarios de la agricultura que los tienen en consideración, es más algunos de ellos ni siquiera saben lo que es la ergonomía y cómo se aplica al sector del olivar.

Así mismo, hay pocas investigaciones que evalúan si las nuevas herramientas y máquinas de trabajo del olivar, permiten realizar actividades seguras en términos de ergonomía. Por este motivo, desde la Universidad de Málaga, se ha llevado a cabo un estudio centrado en la evaluación ergonómica de las tareas de poda con motosierra y desbroce de hierba con desbrozadora en el sector del olivar.
En este estudio se ha realizado un trabajo de campo, en dos olivares de los jienenses municipios de Sabiote y Torreperogil, utilizando un equipo de sensores inerciales inalámbricos para el análisis del movimiento de tres trabajadores. Así, se registran los ángulos que forman las distintas partes del cuerpo cuando se adoptan las diferentes posturas de trabajo. La captación de estos ángulos es necesaria para la posterior aplicación métodos de evaluación ergonómica, como son OWAS, RULA y REBA.

Los resultados empíricos registrados han permitido concluir el 94.49 % de los casos evaluados en la tarea de desbroce y el 77.77 % de los casos evaluados en la tarea de poda, cuando en RULA se obtiene un nivel de riesgo 4 y en REBA se obtiene un nivel de riesgo 2.

Cabe destacar que el método OWAS es menos preciso que los demás, puesto que muchas posturas que este método identificaba como no peligrosas, al ser evaluadas por RULA y REBA sí han obtenido niveles de riesgo considerables.
Además hay que considerar que las condiciones físicas de cada trabajador ayudan o favorecen de manera diferente a que se produzcan TME. Para una actividad como la poda, en la que es necesario mantener gran parte del tiempo los brazos elevados, un trabajador que es más alto tendrá menos dificultad para realizar estos cortes, así como un olivo más joven y de menos estatura hará que esta tarea resulte menos peligrosa ergonómicamente.

Los resultados obtenidos muestran que el desbroce es una actividad mucho más repetitiva que la poda, puesto que el número de posturas registradas es menor. En consecuencia, la poda tiene una diversidad de posturas más elevada que el desbroce. Coincide que todos los casos evaluados en la tarea de desbroce mantienen los brazos por debajo de los hombros, concretamente en un rango angular de -43.85° a 58.02°. Además se puede afirmar que no existen extensiones de los brazos a no ser que se realice un giro del tronco. En todos los casos evaluados en el desbroce el trabajador mantiene la cabeza y el tronco flexionados. El 86.66 % de las veces en esta tarea se pasa el tiempo con la espalda doblada, además no se gira el tronco sin doblar la espalda. El 100 % de posturas evaluadas, tanto en poda como desbroce, con RULA y REBA, obtienen niveles de riesgo en los que es necesario que se realice una actuación.

Por ello, se puede concluir que las actividades de poda con motosierra y desbroce con desbrozadora en el sector del olivar son peligrosas ergonómicamente y requieren actuaciones específicas que minimicen el riesgo ergonómico. Por este motivo es fundamental, los empresarios tomen conciencia de este problema que afecta a sus trabajadores y que se inicie una concienciación en esta materia favoreciendo la adecuada ejecución de los trabajos en el sector del olivar.

Antonio Zambrana Ruíz
Graduado en Ingeniería de Organización Industrial

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